Iba a cambiar un monitor de 144 Hz y le llegaron dos de 240 Hz por garantía con un RMA que terminó en sorpresa
por Manuel NaranjoHay historias de hardware que suenan a bulo hasta que alguien enseña la foto del paquete. Eso es lo que le ha pasado a un usuario de Reddit: su monitor Iiyama de 144 Hz se estropeó, pidió reemplazo en garantía y le respondieron con una sorpresa agradable. No había stock del modelo exacto, así que le mandarían uno superior de la misma gama, subiendo a 240 Hz.
El giro llega al abrir la caja: en vez de una unidad, aparecen dos monitores idénticos de 240 Hz. El propio usuario reconocía que siempre había leído historias de “me han enviado de más” y pensaba que eran exageraciones, hasta que le tocó a él.
Cuando no hay tu modelo y el reemplazo sube de nivel
Un RMA no funciona como una tienda: muchas marcas guardan inventario específico para garantías y, si una referencia se agota o queda descatalogada, ofrecen un equivalente o algo mejor para cerrar el caso rápido. Aquí no se confirmó el modelo original, pero todo apunta a un Iiyama de 24 pulgadas, 1080p y 144 Hz de la familia G Master. El sustituto sería un G Master GB2471HSU B1, que mantiene la idea general, pero sube a 240 Hz.
En monitores, mantener tamaño y resolución suele ser importante: cambias el panel, pero no tu forma de trabajar. Un 24 pulgadas 1080p sigue siendo cómodo para escritorio, texto y juegos competitivos, con una densidad de píxeles razonable y sin exigir una gráfica enorme para mover muchos fotogramas.

De 144 Hz a 240 Hz lo que cambia en el día a día
El salto es fácil de resumir: 240 Hz reduce el tiempo entre refrescos de la pantalla y eso se nota en movimiento más limpio y una sensación de control más inmediata, sobre todo en juegos competitivos. Aun así, no hay milagros: para aprovechar 240 Hz conviene que el PC entregue muchos fotogramas estables. Si tu equipo se mueve en 120 o 160 fps, seguirás disfrutando de un monitor rápido, pero no estarás llegando al techo.
El modelo mencionado también presume de panel IPS rápido y compatibilidad con tecnologías de sincronización como NVIDIA G-SYNC, pensadas para reducir tearing cuando los fps no son constantes. Y en la práctica hay otro detalle que mucha gente olvida: para sacar 240 Hz reales, depende del puerto y del cable. En PC suele ser DisplayPort lo habitual, mientras que en consola o en ciertos portátiles hay que mirar bien las especificaciones del HDMI y del propio equipo.
Dos monitores en lugar de uno, qué hacer para no meterse en un lío
Aquí es donde la historia se convierte en dilema. En el hilo, el usuario decía que probablemente tendría que devolver uno, aunque en comentarios había quien le animaba a quedárselo. La recomendación sensata es bastante simple: avisar por escrito al soporte, guardar el número de incidencia y esperar instrucciones. Si la empresa quiere recuperarlo, lo normal es que organice la recogida y asuma el coste, porque el error no es del cliente.
Si al final pudiese quedarse ambos, el uso más lógico no es “hacer negocio”, sino mejorar el setup. Un segundo monitor te cambia el día a día: trabajo en una pantalla y, en la otra, correo, música, una videollamada o el chat del juego. También ayuda a ordenar el escritorio mentalmente, porque reduces el cambio constante de ventanas y la sensación de ir con prisa.
En España existe además un artículo sobre envíos no solicitados que deja claro que, si se envían bienes con pretensión de cobro, el consumidor no está obligado a devolverlos ni a pagar. No es una invitación a “aprovecharse” de un fallo logístico, pero sí un recordatorio de que los problemas de gestión no deberían convertirse en una factura para el comprador.
Lo que dice esta anécdota del soporte y del hardware
Más allá de lo simpático del caso, hay una lección clara: una garantía que responde rápido vale oro. Un monitor parece eterno hasta que un día no enciende, y ahí se nota si la marca resuelve o si empieza el calvario de correos y semanas.
También refleja otra realidad: cualquier experiencia de soporte hoy se convierte en contenido. Antes, un reemplazo era una caja sin épica. Ahora es foto, hilo, debate y, a veces, publicidad involuntaria. Para bien o para mal, ese tipo de historias empujan a las marcas a cuidar el proceso.
Y si estás mirando monitor nuevo, quizá merece la pena fijarse no solo en los Hz, sino en cómo gestionan sustituciones cuando tu modelo ya no existe. Porque, de vez en cuando, la combinación de stock y logística te puede dejar un inicio de año bastante curioso.
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